• Sara Moldes

1 mes y 13 días

Durante estas semanas he tenido mucho tiempo para reflexionar, limpiar, cocinar, hacer videollamadas, cortarme el pelo, hacer un puzzle, pasar más tiempo con mi gato, hacer deporte, completar cursos online… . Fueron 43 días diferentes, con cambios. Nunca llegué a imaginar que podríamos llegar a esta situación de alarma y que este tipo de cosas solo podía pasar en las películas.


Pero no, la vida, otra vez más, nos enseña su cara más dura. Nos quita la libertad, el trabajo, la socialización y en el peor de los casos, incluso a personas queridas. ¿Y que nos queda a nosotros? RESISTIR!. Pero no está todo perdido, mirémoslo con otra perspectiva. No pensemos en lo que ya no tenemos o en lo que nos falta, si no en lo que podemos ganar.


La vida pasa muy rápido y ni nos damos cuenta. Ayer eramos niños, hoy somos padres y mañana seremos abuelos. Parece que la vida se ha pausado en estos meses de confinamiento en los que nos tenemos que quedar en casa y que toca esperar para poder seguir viviendola. Pues bien, hasta aqui queria llegar. Creo que un parón en nuestras vidas no está tan mal, ¿no?.


Esto nos ayuda a reflexionar y a valorar ciertas cosas que antes pasábamos por alto. Así pues, hemos ayudado a mejorar la sostenibilidad del medio ambiente usando menos el coche, y al mismo tiempo, ahorramos dinero que seguramente iba destinado en salidas, escapadas, cerveza con los amigos, etc. Tenemos más tiempo para hacer cosas pendientes; como ordenar el trastero, limpiar la nevera o reciclar la ropa que ya no usamos,¿seguimos?.



Esta puede ser una buena oportunidad para terminar de leer ese libro que estaba a medias, para ver cine, hacer cursos online, disfrutar de la compañía de lo tuyos, aprender a cocinar recetas nuevas… enfin, no será por la de cosas que se puede hacer en casa. La más importante, la de salvar vidas.


Supongo que la mayor parte de nosotros nos preguntamos cuándo podremos volver a salir, cuando recuperaremos la normalidad en nuestras vidas o cuando podremos volver abrazar a nuestra gente. Ojalá pudiera daros una respuesta, pero lo que sé, es que tarde o temprano, ese momento llegará. Es cuestión de esperar, mientras tanto aprovechemos el tiempo en el mejor modo posible, marcando una rutina.


En pocas palabras, creo que es un buen momento para aprender a estar solos, a conocernos y a trabajar en nosotros mismos, valorando cada día como si fuera el último.

Ahora que tenemos tiempo, ¿porque no hacerlo?.